Es duro ser amado por tontos

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Íntimamente relacionado con el tema del post anterior es éste de las caricaturas de Mahoma. Dibujar un monigote y sugerir que se trata de Mahoma puede costarte la vida. Ya no se trata de caricaturizar o de ridiculizar: la mera representación gráfica del profeta es ya una ofensa suficientemente potente como para provocar altercados y reacciones violentas en algunos lugares. Y ay del dibujante si cae en manos de extremistas… En este sentido, estamos profundamente agradecidos por la templanza y, digamos, madurez, del mundo cristiano con respecto al tema de las fotografías erótico-religiosas de Montoya. Nadie ha salido a reventar estudios fotográficos o a pedir la cabeza de nadie. No ha habido violencia. Y eso que, a nuestro juicio, la ofensa perpetrada contra las figuras del cristianismo es singularmente fuerte.
El asunto no es moco de pavo. Los límites de la libertad de expresión se confunden con los del respeto a las religiones, pero aquí convendría hacer unas cuantas matizaciones: no creemos en absoluto que la pretensión de los caricaturistas fuera provocar una ofensa y una crisis cultural. La caricatura es un medio de expresión importante al menos en las sociedades occidentales y no hay famoso, famosete o personaje histórico que se haya librado de la pluma de algún caricaturista. Incluso es habitual encontrarse con caricaturas ¡¡del mismísimo Dios!! Lo que no debería permitirse en países laicos es imponer las restricciones y prohibiciones propias del mundo musulmán porque a nosotros, en pleno derecho, no tiene por qué prohibirnos nadie que hagamos un dibujo o una caricatura de Mahoma si podemos hacerlo de cualquier otra persona o incluso de Dios, Alá o como se le quiera llamar. Eso sí, consideramos que relacionar el islamismo con el terrorismo entra de lleno no ya en la ofensa, sino en un peligroso juego de asociaciones o identificaciones que alimentan el prejuicio y que falsean la realidad del Islam. Sería como afirmar que todos los cristianos son unos inquisidores.
Googleando un poco y leyendo de aquí y allá, descubrimos que el Corán no prohibe explícita ni implícitamente la representación del profeta. Leo en Minuto Digital un artículo de Maggie W. en el que afirma que sólo algunas interpretaciones salafistas e islamistas del Islam sunní condenan las representaciones gráficas del profeta y que para la mayoría de los musulmanes modernos resulta permisible reproducir la imagen de Mahoma en fotos, cuadros, películas e ilustraciones. Vale la pena leer el artículo para conocer con más detalle de dónde surge pues la polémica de aquellas caricaturas publicadas en el diario danés Jyllands-Posten. Parece ser que el líder radical de la Organización Islámica de Dinamarca se encargó de demonizar al Jyllands-Posten y a los europeos en general en una gira por países musulmanes adjuntando, a las inofensivas caricaturas danesas, una serie de dibujos esta vez objetivamente más malintencionados pero que no tenían nada que ver con la publicación danesa…
Podemos añadir a modo de comparativa un post que leímos en Eurabian News sobre otra ofensa religiosa, esta vez al mundo cristiano:

A Mahoma ni tocarlo, pero Jesús defecando.

Los dibujos más gamberros, desagradables, zafios y en algunas ocaciones inoportunos, han conseguido también el adjetivo de hipócritas. South Park, la serie que se negó a representar a Mahoma para evitar posibles represalias, no ha dudado a poner a Jesucristo defecando sobre Bush y la bandera yanqui.

Tras recibir la notificación de que les quedaba terminanetmente prohibido -“por razones de seguridad”- mostrar una imagen Mahoma, los creadores de la irreverente “South Park” han optado por incluir una imagen de Jesucristo defecando sobre el presidente George W. Bush y la bandera estadounidense, en el capítulo que saldrá al aire al concluir la Semana Santa.

Sin embargo, en este suceso, ni la productora, ni por ahora los propios cristianos, se han quejado, ni quemado embajadas como consecuencia a esta ofensa. Tal vez porque todos no somos iguales, o quizás porque algunos no utilizan la violencia, el terror ni el asesinato para conseguir unos objetivos.

Parece ser que realmente no fue decisión de los autores Trey Parker y Matt Stone el negarse a representar a Mahoma, sino que fue la cadena Comedy Central la que decidió no emitir el capítulo que ya se encontraba hecho. Así, podemos trasladar el adjetivo hipócrita a la Comedy Central y devolver a los creadores de South Park su status de gamberros con un par de huevos.

En el blog La Fragua de un tal Toño Fraguas, encontramos un interesante credo sobre las viñetas danesas:

Credo sobre las viñetas de Mahoma

(OPINIÓN) Es tal el revuelo que se ha montado por la difusión en Dinamarca y otros países de unas viñetas de Mahoma que he tardado varios días en tener clara una opinión.

Si a alguien no le interesa el tema, hace bien. Que no siga leyendo.

Antes de nada quiero advertir de que no voy a caer ni en generalizaciones, ni en maniqueísmos del tipo “o ellos, o nosotros”, pese a que muchos medios, en Internet, han caído sin ambages en un reduccionismo tan peligroso como infantil.

Ésta es mi opinión, en diez puntos y con forma de ‘Credo’.

1. Creo que las viñetas publicadas en septiembre en el diario danés Jyllands-Posten son de poco nivel; lo cual habla mal de ese periódico.

2. Creo que ni Dinamarca, ni ningún Gobierno, debe pedir perdón por la publicación de esos dibujos, pero sí desmarcarse del mensaje que trasmiten las viñetas. (Los musulmanes fascistas piensan que en Occidente los medios de comunicación están tan intervenidos por los Gobiernos como en sus propios países, por eso, erradamente, piden cuentas a nuestros políticos).

3. Creo que las viñetas son ofensivas e insultantes; pero no porque representen a Mahoma (algo que molesta a los musulmanes fascistas), sino porque asocian el Islam con el terrorismo; es decir, llaman terroristas –o seguidores de terroristas—a todos los creyentes del Islam (algo que, con razón, molesta incluso a los musulmanes más moderados).

4. Creo que cualquier acción violenta derivada de la publicación de esas viñetas es injustificable.

5. Creo que en el Islam está ganando terreno el fascismo, lo reaccionario. Eso ya ocurrió en Europa durante siglos, especialmente a principios del siglo XX, cuando el fascismo, el nazismo y el nacional-catolicismo se nutrieron, para prosperar, de la desesperanza de la gente pobre, inculta y sin perspectivas de futuro. Occidente no está haciendo nada para evitarlo, al contrario: lo estimula.

En Occidente también hay fundamentalistas religiosos que no dudan en apelar a Dios para justificar crímenes abominables: basta con el caso de George W. Bush. Su catadura moral es similar a la de Bin Laden.

Afortunadamente, en Europa, a duras penas, vamos consiguiendo zafarnos del fascismo religioso de cualquier signo, muy a pesar de algunos líderes religiosos y de algunos políticos autodenominados “liberales”. La intolerancia, la violencia y el fanatismo no son definitorios del Islam; sí lo son de cualquier religioso fascista.

6. Creo que la libertad de expresión no significa “libertad para insultar”. Representar a Mahoma (como hizo el excelente humorista Plantu) debe estar amparado por la libertad de expresión porque, aunque moleste a un grupo de creyentes, no les insulta.

Pero identificar a todo un grupo de creyentes con asesinos no esta justificado ni debe ampararse en la libertad de expresión. Imaginemos una columna de opinión en un periódico en la que se diga: “Todos los cristianos (o los ateos) son terroristas”.

7. Creo que los autores de las viñetas publicadas en Jyllands-Posten no se pueden amparar en la libertad de expresión, por eso me parece bien que el periódico haya pedido disculpas.

8. Creo que la autocrítica sólo existe entre los moderados y progresistas, sean o no creyentes, y sea cual sea su religión.

9. Creo que el Islam es, ha sido y será, parte esencial de la civilización occidental; especialmente de la española; al igual que el cristianismo. Como liberal que soy, creo que la religión no debe influir en la política, que los Estados deben ser laicos y que las creencias deben ser respetadas y mantenidas en un ámbito estrictamente privado.

10. Creo que hay cosas mucho más graves, escandalosas, injustas, amenazantes y terribles que la publicación de estas viñetas y sus consecuencias; y estoy triste y furioso al comprobar que, una vez más, las bajas pasiones y los gritos tribales dirigen el sentir de mucha gente. Pequeñas gotas como ésta, cuando se las magnifica exponencialmente en los medios, acaban por desbordar el vaso en forma de Guerra Mundial.

Finalmente, terminamos con nuestra apreciación personal:
Creemos que fue en La Isla de Aldous Huxley donde leímos algo así como que el problema de las religiones es que son tomadas demasiado en serio. La actitud extremista se deriva de una cosmovisión limitada, de una manera medieval de entender el mundo. La diversidad religiosa o cultural resulta amenazante para la propia cultura o religión en vez de ser aprovechada para ampliar la comprensión del Universo, trascendiendo los propios límites contextuales. En nuestro caso, rompimos nuestra atadura con la religión inculcada porque nos proveía de ciertas limitaciones en la exploración abierta de la existencia. Por eso no nos escandalizan las fotos aquellas de Montoya o nos ofenden ciertas cosas: porque no dejamos que nos escandalicen o nos ofendan. Es una elección que como resultado nos provee de un distanciamiento desde el que es posible observar las cosas sin el filtro de lo adquirido, del mundo configurado en ideas embutidas, precocinadas o asentadas por una tradición que nunca elegimos tomar pero de la que resulta que sí podemos elegir independizarnos. Además, la ofensa y el escándalo son contraproducentes para la propia persona. Obturan el pensamiento y la noble capacidad de reaccionar con conciencia y serenidad. Sólo se ofende quien quiere ofenderse aunque no lo sepa. Esto va también por nosotros, aunque trabajamos por superar esta faceta que en esencia nos hace débiles. Ya conseguimos liberarnos de la necesidad de una identificación o pertenencia política, religiosa y nacional… pero el ser humano tiene otras pertenencias que le conviene superar para evolucionar hacia eso que algunos llaman Reino…

~ por -- en 23 marzo, 2007.

2 comentarios to “Es duro ser amado por tontos”

  1. siendo una chica arabe y musulmana las viñetas me han ofendido porque no se porque siempre el islam sufre de estereotipos siempre presentados medainte los medios de comunicacion divulgativos

  2. Excelente artículo. Los budistas hablan de la “recta intensión”. La motivación inicial de cada acto, el espíritu básico con que se hacen las cosas. Y al servicio de la recta o retorcida intensión todo se puede justificar o atacar con argumentos brillantes, razones éticas, conocimientos jurídicos, erudición, talento o lo que sea. Todo este en últimas no tiene sentido, es sólo una cáscara que cubre la intensión inicial.

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